El príncipe ha podido encontrar a la joven con la que bailó en palacio y de la que se enamoró locamente, gracias al zapatito que ella perdió y ahora no piensa dejarla escapar, así que se han casado y ¡vivirán felices y comerán perdices!
Cenicienta ha tenido que salir corriendo. El reloj ha marcado las 12 y el hechizo se va a deshacer. Tiene que regresar a su carroza, pero según bajaba las escaleras del palacio corriendo ha perdido un zapatito de cristal. ¿Qué pasará ahora?
Cenicienta ve desde su ventana el castillo real en el que se está celebrando el baile y ella desea estar allí, pero su madrastra no le permite que salga de casa. Menos mal que en breve ocurrirá algo que hará que sea posible su asistencia y que cambiará toda su vida.
Cenicienta tiene que limpiar y fregar toda la casa porque su madrastra así se lo ordena. A ella le encanta cantar y jugar con sus amigos los animalillos, pero su madrastra no la permite hacer nada que no sea trabajar y vestir harapos.
Alicia ha terminado metida en un lío bastante grande. Ella perseguía al Conejo Blanco porque tenía curiosidad de saber adónde con tanta prisa, y ha terminado en una fiesta de No Cumpleaños a la que asisten un Sombrerero Loco, una Liebre y un Ratoncillo.
Mickey Mouse tiene pensado salir de marcha esta noche y se ha vestido para la ocasión. Se ha puesto sus mejores galas, unos buenos zapatos, una chaqueta y una camiseta a la última moda, su pantalón nuevo con unos tirantes para evitar que se le caigan delante de todo el mundo y sus mejores gafas se sol.
Cenicienta pudo hacer realidad su gran sueño, pudo ir al baile real y conocer al príncipe, pero no acudió allí en un coche cualquiera, sino en una preciosa carroza tirada por dos caballos blancos.
Hoy acudimos a una fiesta, pero esta no es una fiesta de cumpleaños habitual, sino que es una fiesta de "No cumpleaños". En ella una liebre, un sombrerero loco y un ratón toman té mientras cantan y dan vueltas alrededor de la mesa. ¡Feliz no cumpleaños a todos!
Mickey tiene un nuevo amigo y es que con ese manojo de plátanos que lleva encima no habrá mono que pueda resistirse. Este monito está encantado con su gran amigo ratón con el que comparten grandes aventuras.
Uno de los hobbys de Minnie es bailar y además de la danza de Mickey Mouse lo que más le gusta es la danza clásica, y es que a ella le encanta ponerse su tutú rosa y sus bailarinas y empezar a dar giros y brinquitos.