Blancanieves es una joven muy dulce que adora a todos los animalillos del bosque y adorada por todos ellos. A ella le encanta cantar y bailar por el bosque y a su compañía acuden todos cuantos la escuchan para disfrutar de su privilegiada voz.
Mudito es el más joven de los enanitos y su nombre viene porque no sabe hablar y simplemente se hace entender por gestos. Es el que mejor se lleva con Blancanieves de todos porque enseguida empezaron a tener complicidad. Es un poco torpe y muy simpático.
Este pequeño personaje es muy introvertido pero además es el más tierno de todos. No está acostumbrado a que una joven hermosa como es Blancanieves se acerque a él por lo que cada vez que ella se aproxima, él termina sonrojándose.
Este enanito es un regordete al que le gusta disfrutar de cada una de las cosas pequeñas que hay en la vida. Él es muy simpático y le encanta bailar. Enseguida se queda prendado de Blancanieves y divierte a la joven con su gran sentido del humor.
Todos sabemos quién es el enanito que tiene más carácter de toda la mina. Se trata de Gruñón, y es que ese nombre se lo ha ganado a pulso enfadándose siempre con todos y por todo. A pesar de ello Blancanieves consiguió ganarse su corazoncillo.
Blancanieves ha salido a dar un paseo por el bosque y mientras cantaba y jugaba con sus amigos los animalillos del bosque se ha parado a coger algunas florecillas silvestres. Con ellas le ha hecho una corona a Gruñón, al que parece que no le ha hecho demasiada gracia.
Blancanieves vive feliz en el bosque con sus nuevos amiguitos, pero su madrastra no se lo va a permitir. Para poder engañarla se ha convertido en una supuesta viejecilla inocente que le ofrecerá una manzana bastante peligrosa.
Blancanieves sueña con su príncipe azul y disfruta cantando su canción favorita y leyendo bonitas historias de amor. Disfruta coloreando a una de tus princesas favoritas.
Mudito es el menor de los siete enanitos y aunque no sabe hablar, consigue que todo el mundo le entienda a través de gestos. Es el que mejor se lleva con Blancanieves y es que desde el primer momento hicieron muy buenas migas.
La madrastra de Blancanieves tenía un objeto muy peculiar y es que poseía un espejo que siempre respondía la verdad ante una pregunta que se le plantee. La perdición de Blancanieves fue cuando la reina decidió preguntar quién era la más hermosa del reino.