Cenicienta pudo hacer realidad su gran sueño, pudo ir al baile real y conocer al príncipe, pero no acudió allí en un coche cualquiera, sino en una preciosa carroza tirada por dos caballos blancos.
Jaq es uno de los ratoncillos que Cenicienta cuida y es el que más tiempo lleva con ella, así que ha tomado el papel de cabecilla de grupo. Cuando llega Gus es él quien le enseña a sobrevivir en la casa. El hada madrina le convierte en uno de los caballos que tirarán de la carroza que llevará a Cenicienta al baile.
Cenicienta es una joven dulce y bondadosa y como todas ellas necesita un hada que pueda ayudarla a realizar sus sueños y esta señora es el hada de Cenicienta. Con su barita mágica es capaz de convertir una calabaza en carroza, dos ratones en caballos y unos harapos y zapatos viejos en un precioso vestido de noche y unos zapatitos de cristal.
Gus es un ratoncillo temeroso pero un gran amigo. Junto con Jack y Perla, le prestan apoyo a Cenicienta en sus malos momentos. El hada Madrina elige a Gus para transformarlo en uno de los caballos que tirarán de la carroza que llevará a Cenicienta al baile del príncipe.